Feliz año 2010, imbéciles.
Retomo este blog para compartir con vosotros un vídeo que me hizo comprender que Dios existe, y que además castiga a los malos. Si yo fuese Eolo, o el lobo de "Los Tres Cerditos", habría hecho exactamente lo mismo.
Por cierto, si queréis ahorraros dos minutos realmente vomitivos, el castigo de Dios tiene lugar casi al final del vídeo.
Por cierto, si queréis ahorraros dos minutos realmente vomitivos, el castigo de Dios tiene lugar casi al final del vídeo.
0 comentarios:
Publicar un comentario