Empiezo la andadura por el mundo de la imbecilidad presentándoos a mi amigo Ulrich.
Es un chaval muy sano y afable, alemán de pura cepa. Nunca conoció a su madre, y quizá por ello le gusta rendir tributo a la tierra de oportunidades que para él representa la República Alemana.
Heil, Merkel!
Es un chaval muy sano y afable, alemán de pura cepa. Nunca conoció a su madre, y quizá por ello le gusta rendir tributo a la tierra de oportunidades que para él representa la República Alemana.
Heil, Merkel!

No os enfadéis, ¡al fin y al cabo la esvástica es más vieja que mear pabajo!

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